martes, 15 de abril de 2008

De las molestias por conducir



Siempre viajo en el metro pero el domingo Ruz me presto su coche, al que yo le llamo el "chocolatin" y con Venus mi mascota pensé viajar rumbo a un bosque y dejar la ciudad tan contaminada y hacer un picnic, gozando de la naturaleza. Me inquietaban un poco las hormigas ya que Venus es alérgico a las "picaduras" de las hormigas negras. A mi me parecen un bello ejemplo de colaboración social dentro de la naturaleza.

Quitado de la pena viajaba por la carretera que va a Toluca, a lo largo de todo el viaje, el tiempo ha sido espléndido y ha sido de la pocas veces que feliz en este país bananero meditaba sobre varios asuntos, en esto estaba cuando una patrulla me hace el alto, hice maniobras y me estacione fuera de la carretera. Del interior de la patrulla con sus luces rojas, salió un tipo, que se dirigió a mi, con una mirada desafiante, caminando de forma prepotente al estilo Wyatt Earp de barrio, como retándome a un duelo.

Ya en la ventanilla del viejo Ford de forma altanera el patrullero me soltó a bocajarro. "Disculpa jefe pero a donde vas con tanta prisa" Lo primero que me molesto del individuo, porque es una verdadera majadería. fue el tutearme. Después me dijo que me había reportado por radio su compañero ubicado mas adelante en un árbol (francamente no se lo creí ) y que yo había excedió la velocidad limite y el radar me había detectado y por tanto debía firmar la sanción correspondiente.

Francamente me negué porque el automóvil de mi amigo no tiene velocímetro y me pareció que el servidor publico, se fijo en este detalle y me quería sacar lo que los mexicanos denominamos " una mordida"

Yo en mi defensa aduje: que yo no viajo nunca y que no consideraba haber sobrepasado el limite de velocidad, y también pues que‚ que no estoy de acuerdo con la sanción porque yo no voy nunca, nunca voy tan rápido (y es verdad porque no manejo casi nunca) finalmente mi ultimo argumento lo convenció, le dije: habrá sido: que el coche que se me ha adelantado y he salido yo en la foto. Frustrado con malas maneras se fue sin siquiera despedirse. Patético.